LA TINTA MÁGICA

Luego de largos años de encierro en su habitación, una despeinada pluma descubre con asombro a un polvoriento frasco, que tras ser limpiado con la suave cabellera de su cuerpo, aparece en su firme etiqueta un irresistible mensaje que decía: “Soy la tinta que ha permanecido oculta bajo el polvo de tu indiferencia, pero ha llegado el día en que te revele el gran secreto que guardo aquí adentro. Soy una tinta capaz de crear un nuevo mundo. Para lograrlo, deberás estar atenta a una voz que te hablará, pues necesitará de tu ayuda…, y, sin duda, de esa despeinada y suave cabellera que podrá soportar la más profunda inspiración y la más impensada fantasía”.

La pluma, sorprendida y a la vez incrédula por lo allí expresado, fue más allá y decidió preguntar en voz alta -¿Es esto real? En ese instante, escuchó una voz que exclamó: –¡Asómate a la ventana que está detrás de la cortina que nunca has abierto. Descubrirás que al frente tuyo se encuentran no solo un “faro”, también nuestra misión, pues ese “faro”

necesita ser iluminado y no hay más nadie aquí que tú y yo para hacerlo!

-Y, ¿quién eres tú, que solo puedo escuchar y no ver?, ¿quién eres tú…?, continuaba preguntando la pluma, a la vez que corría la cortina que nunca había abierto. En ese momento, vio a un “faro” brotar de la tierra, al tiempo que se elevaba poco a poco, como si estuviera buscando el mismísimo cielo.

La voz respondería a su inquietud, diciendo. “Soy lo que soy…, serás lo que serás. Ve a lo más alto del “faro” y vierte la tinta que hay en el interior de aquel frasco, tinta que te dice, soy la propia voz de tu corazón y juntas iluminaremos la cima del “faro, seremos un “faro de luz”, capaz de guiar e inspirar a otros viajeros. Crearemos un nuevo mundo…, crearemos como lo hace la palabra…, diremos: ¡Abracadabra! Que nazca un mundo nuevo…, y nació “La Tinta Mágica”.